Hola a todos. Antes de que os marchéis con los camaradas a la manifestación del 1 de mayo, aquí va un poquito de información para que no os aburrais.
Patentes en EEUU
Para los estudiosos de las patentes, el IP-Kat publicaba ayer que la Corte suprema de EEUU ha adoptado dos sentencias que parecen ser de gran importancia:
La primera es “KSR International Co v Teleflex Inc and others”, que según comentan los maestros del IP-Kat, is about obviousness: the US Supreme Court has assaulted the view that it is safe and proper to employ routinely the test of 'Teaching, Suggestion or Motivation' (TSM): anyone seeking to invalidate a patent had to prove, by clear and convincing evidence, (i) that two (or more) earlier patents or other prior art references provided the same information as the challenged patent and that (ii) a person possessing ordinary skill in the art would have been motivated to combine those references.
La segunda es muy más interesante puesto que trata aspectos de Derecho internacional privado. En "Microsoft Corp v AT & T" se consideró que Microsoft should not be held liable for patent infringement on copies of its Windows operating system that were sold outside the United States. AT&T had asserted that the Microsoft software code that infringed its patents could be deemed a "component" of a computer, in which case under US law any overseas sales of the Windows operating system would be treated as patent infringements. Se trata, ni más ni menos, que del principio de territorialidad: para determinar si un acto es constitutivo de una infracción de patente debe aplicarse la ley del Estado donde se reclama la protección.
Reflexiones jurídicas sobre un concierto en el metro
Muy interesante me ha parecido el experimento organizado por El Mundo: Nacho Campillo, cantante de “Tam tam go”, se planta de incógnito en el metro de Madrid a tocar para ver que pasa. El resultado: en una hora, le reconoció una persona y ganó 71 céntimos. La reflexión que hace el periodista que firma la noticia es que “en las grandes ciudades, al salir de casa nos ponemos, como los burros, las orejeras y seguimos nuestro camino sin mirar, sin oír y, en lo posible, sin pensar”. A mí, me suscita muchas más reflexiones... pero me voy a limitar a exponer unas cuantas:
1. Somos unos burros, sí, pero a la hora de consumir música: le quitas todo el pelo teñidito, el videoclip pegadizo y el marketing de detrás, y el señor Campillo gana 71 céntimos a la hora. Ya lo decían los Dictators en “Haircut and Attitude”.
2. ¿Habrá pagado Nacho Campillo a la SGAE por tocar en el metro?
3. Se merece cobrar miles de euros por derechos de autor un tío que, sin nada de marketing, gana 71 céntimos en una hora. Si es que, al final, la crisis de los derechos de autor derivada de la piratería, no es una cuestión jurídica, sino política. Mirar sino las encuestas que aparecen publicadas en El Pais.
Los expertos en propiedad intelectual no saben de futbol
No amigos, no creer lo que os cuentan por ahí: la razón de que el 26 de abril sea el día mundial de la propiedad intelectual no es que el hijo del coordinador del Magister Lvcentinvs haya nacido ese día. La razón, como bien sabía Vanessa, es que el Convenio de la OMPI entró en vigor en ese fecha.
Bueno, tenemos semana futbolera, por lo que la pregunta no puede ser de otro tema: ¿quien entrenaba al Español de Barcelona en la final de la UEFA que perdió en los penaltis ante el Bayer Leverkussen (atención, habían quedado 3-0 en la ida)?
Lo dicho, feliz manifa y una canción para entonar con el puño en alto!!
Y, el jueves, a ver a Siniestro Total a la sala Stereo
Aurelius