No se si todo el mundo se ha puesto de acuerdo al mismo tiempo, o si todos lo han descubierto a mismo tiempo, o se han dado cuenta a la vez. Pero me llama enormemente la atención el buen numero de noticias aparecidas en los últimos días en relación con la utilización de sistemas automatizados de traducción de reivindicaciones de patentes. Qué casualidad, además, que coincida con la entrada en vigor del Protocolo de Londres - sólo en vigor para 13 Estados parte de la EPO - que exime del requisito de traducción de las patentes europeas para validarlas en los Estados designados en la misma.
Como ya informamos en una reciente entrada, la presidencia eslovena fue la primera en lanzar la idea en el marco de la patente comunitaria. Esta primera entrada se ha visto recientemente respaldada por un nuevo documento (un resumen aquí). Pero, además, la EPO y la SIPO (Oficina china de patentes) acaban de anunciar la puesta en marcha de una herramienta para traducir al inglés las patentes chinas. Además, en la entrada relacionada con este tema de los amigos del IP-Kat también se recuerda que estas máquinas también existen para otros idiomas como el francés, alemán y japonés.
En fin, he de reconocer que no soy un usuario habitual de herramientas tales como Babelfish y otras parecidas ni un experto en la redacción de solicitudes de patentes. Quizás por ello, siga sin ver claro que estas herramientas vayan a solucionar el que parece ser el problema fundamental para instaurar la patente comunitaria. ¿Qué opinan al respecto los expertos en patentes?
Aurelius